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Lunes 24 Julio 2017

Jueves, 10 Mayo 2007 13:35

Norberto Onofrio, artista plástico:"Al barrio no lo cambio por nada" Destacado

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Norberto OnofrioEl personaje del barrio, es flor de personaje. Autodidacta “por bronca”, Norberto Onofrio comenzó con la xilografía de joven, pero también es pintor, escultor, y dueño de un carácter “fuerte” y cálido a la vez. De esas personas que dicen las cosas de frente, en las buenas y en las malas. Gran artista reconocido en muchos países del mundo, también es reconocido en el barrio por ser un tipazo -según sus amigos- sencillo, trabajador y muy divertido.

Norberto OnofrioEl personaje del barrio, no es nada más ni nada menos que flor de personaje. Autodidacta “por bronca”, Norberto Onofrio comenzó con la xilografía de joven, pero también es pintor, escultor, y dueño de un carácter “fuerte” y cálido a la vez. De esas personas que dicen las cosas de frente, en las buenas y en las malas. Gran artista reconocido en muchos países del mundo, también es reconocido en el barrio por ser un tipazo -según sus amigos- sencillo, trabajador y muy divertido.

¿Cómo es eso que usted es xilógrafo autodidacta “por bronca”?
-Y si, por bronca con un tipo que me echó. Era un catalán muy buen grabador y había ido a su taller en un viaje que hice a Jujuy. Yo le pregunté cómo se hacía el grabado y me dijo: “Usted viene a joder aquí”. Y le respondí que “no vengo a joder, yo sólo le pregunto cómo se hace". Y continué: " Mire,  yo voy a Buenos Aires me pongo a grabar ¿Usted cree que es el único que puede?”. Le hablaba así, yo era muy arrogante, tenía en ese entonces 27 años.
Pero la cuestión es que finalmente me echó. Un tiempo después, luego de haber comenzado a grabar por mi propia cuenta, mandé uno de mis trabajos a un concurso de la Academia de Bellas Artes, y él también había mandado uno. La Academia nos invitó a los dos y el premio me lo dieronGrabados de "Los Protectores" a mi. Pero él habló públicamente y dijo que el premio era muy merecido, que fue para alguien que él había echado de su propio taller y que lo quería felicitar si estaba presente. Antes estábamos a las puteadas. Entonces yo subí al escenario y nos dimos un abrazo. Y ahí se acabó la bronca.

Todo empezó por una bronca. Se ve que tiene personalidad fuerte
-¿Sabés lo que pasa? Por mi carácter, todo lo que me digan que hay que hacerlo, yo digo que no. O “eso no se hace”, yo digo que sí. Y bueno, ¡qué le voy a hacer!

Y ¿Con ese carácter se llevaba bien con su mujer?
-Éramos un matrimonio muy especial. Yo digo que nuestro vínculo se basaba en el disenso. O sea, no opinábamos igual, cosa que no está mal. Teníamos peleas pero no era para tanto. Me acuerdo de una vez que me tiró un plato en la cabeza. Parece que le había hinchado mucho, demasiado! (Risas) Me tiró el plato en la cabeza y pegó en la pared, y yo me empecé a reír. Y cuando yo más me reía, ella más se enfurecía. Me mataba de la risa.

Bueno, habla bien de usted. Se puede reír de sí mismo.
-Así como a mi me gusta jorobar y divertirme, también cuando me enojo, me enojo con la misma intensidad. Soy de Leo, no tengo medias tintas.Hay una escultora que cuando me ve, sale disparada. Una vez me pidió que le arreglara una puerta de hierro, y era realmente un trabajo grande. Le cobré 500 pesos, pero nunca me los pagó porque según su herrero dijo que lo que yo hice fue una porquería. Palabra va, palabra viene, hasta con su esposo nos peleamos, imaginate las palabrotas. Un día me volví a encontrar con esta escultora en una exposición y le dije señalándola con el dedo: “Te voy a matar”, e hice el gesto como de sacar algo del bolsillo. Entonces la mujer salió corriendo, se creyó el chiste (Risas). Mi mujer me decía: “Norberto, estás loco, mirá si te hace una denuncia”. “Que me denuncie!”, le contestaba yo. “Si total no tengo un arma!”
 
Si, pero hoy en día se denuncia hasta por amenaza.
-Pero que lo haga! Total por amenaza cuánto me pueden tener? ¿Una semana? (Más risas).

Volviendo al grabado ¿Cómo empezó si no sabía la técnica?Onofrio con grabados en madera
-Yo fui matricero toda la vida. Entonces vi cómo eran las herramientas, me las hice y empecé a grabar. Tenía maña con las manos. Tengo un hermano mayor que es pintor también, pero desde chicos nosotros éramos muy capos para el dibujo. Pero mi hermano empezó de chico. Yo empecé de grande, apenas conocí a este tipo que me sacó corriendo.

De los diferentes tipos de arte que usted realiza  (pintura, escultura, grabado), ¿Cuál es el que más le gusta?
-Todo me gusta. Lo que más me gusta es lo que voy a hacer. Las mejores obras van a ser las que no hice todavía. De todos modos hacía 30 años que no grababa, retomé en el 2004.

¿Por qué dejó? ¿Cómo volvió a grabar luego de 30 años que no lo hacía?
- Porque me cansé. Nunca trabajé en una maquina que hace cosas en serie, eso me empelota la vida. El grabado es artesanal, es inspiración y también transpiración. Así que el tiempo queno grabé me dediqué a otras formas de arte. Luego, en el 2004, la sociedad Xilón Argentina me dio un premio a la Trajectoria. Norberto onofrio trabajandoEntonces los muchachos de la sociedad me dijeron: “Bueno, me imagino que vas a hacer algún grabado”. “No, yo no grabo más, dejáme de joder”, les contesté. Ellos me insistían: “Bueno, hacé un dibujo y te lo grabamos nosotros”. “No, ¿Cómo me lo van a grabar ustedes?”, Pero finalmente accedí e hice un grabado para la sociedad de ellos. Por compromiso, pero me entusiasmé de nuevo.

¿Cómo se inspira al momento de crear?
-Estoy preparando un tema que se llama “Los Protectores”, que son los más grandes hijos de puta de la tierra. Es toda la mafia y la farándula, y a todos los que te joden. No a personajes en especial, sino a personajes siniestros que se pasan la vida molestándote, molestando a la gente, a los torturadores, asesinos, ladrones, todas esas cosas.

Entonces su obra es una especie de denuncia
- No, no. Es testimonial. Denuncian los alcahuetes. Testimonio de lo que yo siento. Yo agarro una cosa genérica y después que piensen lo que quieren. Pongo en manifiesto la realidad. Es mi forma de no escribir. Muchos escriben novelas, cuentos. Mi forma de decir es el arte, es una forma de expresión.

Antes vivía en Parque Avellaneda ¿Por qué decidió mudarse a barrio?
-Mi mujer vivía acá. Me enamoré cuando la ví. Fue un domingo a la mañana en el Tigre y allí conocí a mi mujer. Ella estaba con un amiga apoyada en una baranda, nos miramos y nos enamoramos. Fue una cosa directa. Un Zum! Estuvimos todo el día juntos y me dio pudor pedirle el teléfono. Y no nos vimos por un mes. Estaba desesperado, te juro. Quería verla.
Entonces con el colectivo me bajaba en Avda. Nazca y Avda. Salvador M. Del Carril, porque ella se había bajado ahí. Y caminaba por Del Carril y por el barrio a ver si la veía. Un domingo a la mañana de repente siento que me agarran del saco. Y era ella, me quería morir. Ese día empezamos a salir juntos. Y así hicimos la vida juntos. Nos mudamos a una casa en Artigas y Griveo primero, y después a la actual, que la tuve con un crédito que pedí al fondo de las artes.

Y ahora que vive en Villa Pueyrredón desde hace más de 50 años. ¿No extraña su Parque Avellaneda natal?
- Y extrañé un poco. Los viveros eran lo mejor. Pero después me acostumbré y ahora no lo cambio por nada. Porque sigue siendo barrio. La gente se conoce. Porque viene un tipo y te hace un favor. O vos le hacés un favor a alguien. Eso es lo que me gusta que aún se conserva.

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